| El Conde
de Sandwich -que había inventado el conocido
bocado para
pernoctar jugando a los naipes- tenía fama de
imbatible en el crocket.
Sólo los criados encargados de colocar los aros
en la cancha sabían que
esa fama era inmerecida y que el noble trampeaba a sus
adversarios aprovechando las irregularidades del terreno. |